domingo, 1 de diciembre de 2013

Mis primeros tres años con Android

Ya son 3 años los que llevo usando en mi móvil este maravilloso sistema operativo, en los que he jugado bastante con este sistema operativo, flasheado un sinnúmero de firmwares en diferentes dispositivos e interactuado con las diferentes presentaciones que tiene Android en los teléfonos dependiendo de cada uno de los fabricantes.

Tres años dónde he probado muchas golosinas, como Donut, Eclair, Froyo, Gingerbread, Ice Cream Sandwich, Jelly Bean y finalmente rematado con una deliciosa KitKat.



La evolución de Android es constante, quizás en las primeras versiones su interfaz no era la más bonita y sus aplicaciones eran rudimentarias, pero desde que surgió la interfaz Holo (en Ice Cream Sandwich o Android 4.0) y las interfaces basadas en Google Now, Android ha cambiado su interfaz y ha mejorado significativamente, trayendo a los usuarios una gran experiencia de usuario, como suele ser habitual en los productos de Google.

Durante este viaje de tres años, he tenido momentos de amores y desamores con este pequeño robot verde, pues todo hay que decirlo, tiene cosas buenas y también tiene cosas malas, en este post quiero comentar y expresar cómo ha sido mi experiencia durante estos años.



Estos amores y desamores ya los había descrito anteriormente en este post pero ahora quiero extender mi opinión al respecto y resaltar otros artículos que he elaborado sobre este sistema operativo.

Cuando adquirí mi primer teléfono Android, noté que el sistema operativo era mucho más sencillo de usar que otros que había empleado como Palm, BlackBerry o Windows Mobile, era creado para usar con el dedo y no era necesario tener un lápiz para usar la pantalla.  En ese entonces pude pasar de un teléfono tope de gama Windows Mobile a un teléfono de gama media con Android conservando las mismas prestaciones de hardware por un costo mucho menor.

A los pocos días de contar con el teléfono, llegó la primera actualización y oh sorpresa como se instalaba de fácil y dejaba la información intacta, algo muy diferente a lo que pasaba con mi anterior plataforma.  La experiencia de uso era increíble, la forma cómo se podía acceder a las aplicaciones, cambiar entre ellas, no era necesario estar cerrando lo que tenía abierto y la conexión con los servicios de Google ya me había enamorado.

Pero comenzaron a llegar los desamores, comenzaron a llegar teléfonos de otros fabricantes con la misma versión de Android, pero que lucían diferentes, el home y el lanzador eran diferentes, los colores de la interfaz eran diferentes, los ajustes eran diferentes, hasta la aplicación para llamar por teléfono eran diferentes y esto hacía un poco complicada la labor para explicarle a algún amigo o familiar cómo usar el teléfono.

Igual seguí contento con mi teléfono, pero llegó otra situación que me preocupó, el fabricante no volvió a actualizar mi teléfono, ya había salido una versión superior y mi teléfono no iba a ser actualizado, decidí entonces cambiar de marca y pasarme a mi segundo teléfono con Android, siguiendo con la gama media.

Con mi nuevo teléfono corroboré que Android era diferente con este fabricante, pero a la vez, me di cuenta que el sistema operativo de este teléfono tenía cosas diferentes a otros modelos con la misma versión de Android del mismo fabricante, esto era absurdo y no lo comprendí.  De todas maneras la interfaz de este nuevo teléfono era mejor e hice un post comparando ambas personalizaciones.

Luego de un año de felicidad con este cacharrito llegó otra triste historia, no actualizaría a la nueva versión de Android que ya era diferente y lucía una nueva interfaz, por lo que decidí cambiar nuevamente de teléfono

Con este otro teléfono tuve grandes expectativas, pero lastimosamente volvió a suceder lo mismo, no lo volvieron a actualizar y a esas alturas ya estaba cansado de estar cambiando la versión de Android y probando firmwares personalizados (si has sido seguidor de mi blog, notarás que desde mi primer Android he recomendado CyanogenMod) así que volví a cambiar de teléfono, pero esta vez lo hice con uno que viniera con el Android original, sin personalizaciones, por eso opté por la familia Nexus que es la que entrega Google directamente.

Cuando un conocido me dice que va a adquirir un teléfono con Android, le doy una serie de recomendaciones para que tengan en cuenta antes de hacerse al nuevo equipo. y así evitar frustraciones y echarle la culpa a Android.  Casi siempre resulto enseñándoles a manejar el teléfono o dando tips para algunas cosas puntuales que me preguntan, pero casi siempre llego a la misma conclusión
  • Hay un descuido de los fabricantes y operadores para la actualización de los terminales a nuevas versiones de Android
  • Hay un exceso de personalización en los teléfonos, incluyendo los del mismo fabricante
  • En muchos fabricantes, no hay una evolución constante del software, sino que en cada nuevo teléfono meten uno con una interfaz totalmente diferente a la que tenían anteriormente (ejemplo cámara de Sony, marcador telefónico de Sony, aplicación de correo de Samsung, entre otras)
Al menos con el iPhone la experiencia es la misma y es fácil explicarle a alguien cómo configurar algo o hacer algo, pero en Android es complicado por que en todos los teléfonos las cosas son distintas, es un excelente sistema operativo, tiene ventajas sobre sus rivales, pero que los propios fabricantes opacan al dañar la experiencia de uso que tiene el sistema operativo.

Sigo defendiendo Android y apostando por él, pero quisiera que los fabricantes dejaran de dañarlo y ponerlo feo con las personalizaciones que hacen, HTC con esa capa tan pesada e intrusiva que es Sense, Samsung con sus aplicaciones inútiles y colores de jugete de niño, LG con esos colores feos y Sony, quizás el más sobrio y menos intrusivo, pero que le hace personalizaciones que hacen perder la esencia del Android original.

Ojalá lleguemos a tener a Android limpio en todos los teléfonos sin importar su gama, con un marcador telefónico, ajustes, esquema de colores, home y lanzador de aplicaciones iguales para todos, adicional que las aplicaciones de correo, mensajes de texto y demás sean iguales, que la de la cámara sea adaptada al modelo, pero siguiendo el mismo patrón de diseño en todas las versiones.

Que si el usuario lo quiere cambiar, sea él el que lo cambie por que quiere y no por que lo obligan.

Adicional, que la versión de Android sea homogénea, es absurdo ver como aún en el mercado venden teléfonos nuevos con Gingerbread o con Ice Cream Sandwich, esta bien que vengan en la caja y de fábrica con una versión tan vieja, pero debería al momento de configurarlos, salir una actualización a una de las últimas versiones de Android.

Doy las gracias a Google por la familia Nexus y la experiencia que brindan en esta familia, a Motorola por los cambios que ha dado (con su Moto X y Moto G) y a Samsung y HTC por sus teléfonos Google Edition, ojalá al menos existiera esa versión limpia, Google Edition para todos los teléfonos y que el usuario a la hora de ejecutar el setup, pueda seleccionar si quiere usar la experiencia Google o la "experiencia" del fabricante.
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